Los sistemas de soporte de operaciones (OSS) recopilan una gran cantidad de datos en muchas áreas diferentes que incluyen, entre muchísimas otras, las siguientes:

  • Inventario de red/recursos: configuraciones y atributos físicos y lógicos, dentro y fuera de la planta
  • Inventario de servicios: los pedidos con sus parámetros y recursos
  • Garantía de servicio/red: las métricas de estado de la red y del servicio

Esta es la historia del ingenio humano y los enormes logros de la humanidad en general. En parte, está relacionada con todo lo ingenioso de los OSS, pero hace numerosas comparaciones con… la exploración del espacio.

Apolo 11 es famosa por ser la misión que llevó el hombre a la Luna por primera vez. Pero no nos olvidemos que fue la misión Apolo 8 la que sentó algunas de las bases más importantes que facilitaron el alunizaje exitoso.

Hubo un período cuando los proyectos de implementación y transformación OSS/BSS tenían su encanto. Eran los nuevos y atractivos proyectos de tecnología punta, muy demandados por los operadores de todo el mundo. Ofrecieron la promesa de hacer que los equipos de operaciones avanzaran a un nivel superior respecto a lo que, hasta entonces, les proporcionaban las herramientas NMS (Network Management Systems, sistemas de gestión de redes). Las promesas de esas transformaciones OSS / BSS fueron tentadoras. Ofrecieron mejoras drásticas, aumentando la efectividad del operador y la optimización comercial en comparación con los enfoques manuales requeridos con las operaciones NMS.

Al parecer, la respuesta a esta pregunta está clarísima. Una red de telecomunicaciones está sometida a unos cambios constantes y de ahí la necesidad de implementar esos cambios a través de las actividades de planificación y diseño correspondientes. Lo que no es tan evidente, son las implicaciones de aquellas decisiones de diseño y planificación sobre su eficiencia y eficacia. En este blog vamos a destacar estas consecuencias, las que ocurren tanto a corto como a largo plazo.

SunVizion Network Inventory provee la visualización total de los activos de sincronización, cada vez más importantes para apoyar el desarrollo de 5G y el Internet de las cosas.

La sincronización de tiempo en las redes de telecomunicaciones no es necesariamente tan espectacular como 5G o el Internet de las cosas.  Sin embargo, sin ella no se hubiera materializado la mayoría de los avances socioeconómicos de la transformación digital. Habría sufrido el rendimiento mismo si los operadores hubieran tenido que abordar todas las ineficiencias en redes.  

Todos conocemos el efecto de red: el fenómeno que ocurre cuando el valor de un bien o servicio para un usuario dado crece o baja, según el número total de usuarios dentro de la red.

 

Cuando uno tiene varios años de experiencia en la industria de telecomunicaciones, empieza a notar que las tendencias OSS/BSS son como un péndulo. El péndulo que, en este caso, se mueve desde los productos estandarizados y comerciales hasta los desarrollados internamente, y regresa; desde lo monolítico hasta lo modular, y vuelve. La tendencia actual indica el alejamiento de las pilas monolíticas a favor de los microservicios. Durante años, las grandes empresas de telecomunicaciones han fomentado la modularidad, optando por las soluciones óptimas disponibles en el mercado. Al día de hoy, sin embargo, están haciéndose cade vez más con los microservicios que reflejan la modularidad, pero a microescala.